El fin del bipartidismo podría suponer el fin de la estabilidad política y de la gobernabilidad y el inicio de aventuras radicales antisistema
PUES sí, el bipartidismo es más bien deseable, pero resulta que hay que aclararlo, añadirle el «buen», en esta ola de antipolítica y populismo que vivimos. Por eso me gustó la portada de este periódico el domingo, «El bipartidismo...
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