Tras largos días sin verte y oírte, ayer tuve la ocasión de hacerlo…
...Y no es habitual, porque al vivir en el extranjero he tenido que cambiar la dieta informativa que llevaba en España. Allí, al amanecer, escuchaba cada día tu voz redicha en la radio mientras me afeitaba, siempre ofendiendo al resto de los españoles a modo de saludo matinal (incluidos más...
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