Pablo Ruz, instructor de la Gürtel, está de enhorabuena. Y no solo porque la investigación de una de las mayores tramas de corrupción está a punto de cerrarse, sino porque el magistrado está esperando su quinto hijo. Si el calendario del CGPJ se cumple, el nuevo miembro de la familia nacerá cuando su padre haya abandonado ya el juzgado y dejado listo para juicio...
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