DOS hombres de bien deambulan taciturnos en la madrugada siciliana. 1860. Hubiera podido ser una fecha crítica: la de la entrada de la isla, y la de Italia, en una modernidad de la cual las privó la ausencia de Estado. Uno de ellos, Chevalley, ha venido de la península para buscar al hombre honrado sobre el cual jugar las bazas de una Sicila bajo la ley común....
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