DE entrada, pido mil perdones, ya que no quiero ser un cenizo en este Miércoles de Ceniza. Ni amargarles la fiesta de los sentidos a los que, pensando en la Cuaresma que hoy empieza y en lo bien que se lo van a pasar hasta el Domingo de Ramos con sus siete mil millones de vacuos y vanidosos fastos cofradieros, y con sus únicos tres o cuatro momentos auténticos...
Suscribete para leer la noticia completa:

