LA socialdemocracia europea pasea hechizada y errabunda, extraviada en su noche sin alba, como Máximo de Bretal. El triste Máximo protagonizaba uno de los cuentos románticos del librito «Jardín Umbrío», del juvenil Valle-Inclán, quien ya mayor, con la barba de chivo incorporada, se coronaría como el mayor titán de la literatura española tras Cervantes (y no me...
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