VAMOS a escuchar... Eso decían los buenos aficionados al cante en el cuarto de los cabales de Villa Rosa cuando el vino y las mujeres no dejaban oír, por ejemplo, a don Antonio Chacón, que en una de aquellas juergas calló a las suripantas, diciéndoles:
–Señoritas putas, ¿me hacen el favor de callarse, que voy a cantar unas medias granaínas aquí a estos señore...
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