La euforia y el miedo mueven, de arriba abajo, a los mercados financieros, sometidos a la confianza y el temor que, respectivamente, aportan las perspectivas políticas y sociales. No ha tardado Goldman Sachs en alertar a sus clientes de los riesgos de invertir en las Bolsas de Milán y Madrid, ayer en rojo y sedes de una periferia continental a la que se asoma...
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