Desconcertados, quebradizos, transitan por los tribunales en el último tramo de sus vidas
SI tenemos suerte, todos pasaremos por ahí, porque solo existe una solución para evitarlo: morirse. La ancianidad. La erosión sin retorno saludando en el espejo y anunciando que ha comenzado la partida final, la del «Séptimo sello» de Bergman. Los brazos y las piernas se...
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