Un cubo de agua helada revela al señor Tsipras que el mundo real existe
QUERIDOS amigos de Syriza: una necedad sigue siendo siempre una necedad, aunque pronunciada con el debido pálpito pueda poner la piel de gallina a parte del público, que sucumbe al cloroformo de la utopía para intentar sobrellevar una postración sin duda lacerante (aunque autoinducida en gran...
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