El Papa Francisco en la ciudad de Tacloban (Filipinas), con un elemental chubasquero amarillo y rodeado de una marea humana, también en amarillo, parece resplandecer como el sol después del aguacero. Filipinas y el mundo entero necesitan más luz sobre las verdades de fe y los principios morales, tarea básica del Papa. Ante este éxito arrollador, constante en...
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