EN una escala del uno al diez que midiera el grado de abyección humana, Josu Uribetxeberria Bolinaga alcanzaría una puntuación de once. Si resultara posible poner nombre a la maldad, el suyo aparecería entre los primeros de la lista. Su existencia estuvo inspirada por un odio enquistado en lo más profundo del alma que le llevó a matar y torturar sin la sombra...
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