LA prohibición judía de hacer imágenes de Dios dejó a los antisemitas sin el recurso a la blasfemia gráfica. Entiéndase: la iconografía judeófoba es abundantísima, pero se encarniza con los judíos, no con un Dios irrepresentable. Una viñeta satírica sobre Moisés sería interpretada, en el peor de los casos, como una sátira antisemita, pero no como una ofensa contra...
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