EN el año 1967, John Lennon se subía al segundo piso del autobús rojo de todas las mañanas para liar allí, como todas las mañanas, su primer peta. Y veía pasar Londres desde la nube. La canción cierra el álbum de la banda de corazones solitarios de un tal Sargento Pimienta. Londres era ya la ciudad de todos los prodigios. Y a ningún pasajero del autobús rojo...
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