SON ya varios los artículos dedicados al paralelismo entre esos dos años con un siglo de diferencia. Con buenas razones. En 1914 acababa una época, la Restauración, que había traído a España estabilidad –con los partidos liberal y conservador alternándose en el poder– sin progreso, pues perdía terreno respecto a las grandes naciones europeas, mientras sus problemas...
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