MITTERRAND alcanzó la Presidencia de Francia cuando, tras varios intentos fallidos, contrató a un publicista para que le limase –literalmente– los colmillos. El publicista, Jacques Séguéla, le diseñó la campaña, le inventó un eslogan y le afinó la imagen; lo que el viejo socialista nunca hubiera permitido es que le manejase el programa. Desde entonces, incluso...
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