Un incrédulo lee, bajo el lácteo cielo del Madrid navideño, los relatos de un creyente. Y los dos son lo mismo
«TODO sucedía en figuras», dice Pascal del Antiguo Testamento. Regresa a mi memoria ese pasaje, mientras leo Abram y su gente. No es nueva mi devoción por Jiménez Lozano. A cualquier lector que sepa descifrar aquello a lo cual abre un libro, lo conmueve...
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