He conocido muy de cerca los entresijos de lo que es un sanatorio psiquiátrico, no por haber estado internado, sino porque mis contactos con los enfermos (que no locos) han sido abundantes y cercanos. Podría llenar esta página con la cantidad de anécdotas que conozco, pero me limitaré a narrar algunas de mis experiencias.
En un pueblo de la provincia de Madrid,...
Suscribete para leer la noticia completa:

