En los días siguientes a la Navidad, las búsquedas negativas que habían bajado se disparan, como una fuerte resaca
¿SON las Navidades un tiempo de felicidad o de tristeza? En mi infancia no había la menor duda: la de Nochebuena era la única cena en la que los niños españoles de los años cuarenta podíamos hartarnos de dulces, pollo, besugo y otras exquisiteces...
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