SUCEDIÓ en el momento álgido de la llamada «crisis de los misiles», octubre de 1962, mientras el mundo se asomaba sin saberlo al abismo nuclear. La URSS había desplegado secretamente en Cuba, a noventa millas de Miami, armas atómicas que acumulaban una potencia destructora superior a todo el fuego lanzado por los Aliados sobre Alemania durante la Segunda Gran...
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