Ya queda poco para Navidad, y no solo lo notamos por las insistentes campañas de publicidad, las luces en las calles y los mercadillos, sino porque los seres queridos vuelven a casa. Eso hace que me ilusione por la Navidad más que por cualquier otra cosa. Pese a la crisis –un contexto no muy favorecedor y que puede oscurecer esta época del año–, el hecho de poder...
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