No solo hay salsa rosa, a veces también ofrece maravillas
EXISTE un cierto tipo de intelectual que tiene a gala no ver la televisión. «Yo hace ya años que no la enciendo», proclaman, como si el mero hecho de enunciar tal boutade los emparentase con Aristóteles. Si de verdad la mantienen hibernada, se están perdiendo experiencias extraordinarias. Hay salsa rosa...
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