ANTE el desnudo de una Dánae de Tiziano un alto cargo del Gobierno pasa inadvertido entre el hormiguero de visitantes del Prado. Fuera hace frío y luce un cielo «azul Castilla», la atmósfera transparente y velazqueña de un Madrid abarrotado en el puente que presagia la Navidad. Trae periódicos bajo el brazo y el semblante sombrío ante las encuestas que me comenta...
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