FRANCIA se asoma al vacío. A casi tres años de las presidenciales, el desasosiego puede parecer desmesurado. Pero es como si un funesto destino, digno de las tragedias de Racine, hubiera desplegado ya sus líneas de estrategia sobre el tablero. Y todas las combinaciones llevaran al cero.
Nicolas Sarkozy se hizo anteayer con el control de la derecha francesa. En...
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