LO que me pasma en el asunto de Francisco Nicolás Gómez Iglesias, alias Fran, rebautizado por los medios como el pequeño Nicolás, es que alguien haya podido dar crédito a sus embustes, y no alguien cualquiera, sino empresarios y políticos relevantes, porque hasta cuando remeda el soniquete pijo pospalatal nasalizado tan característico del dialecto de la calle...
Suscribete para leer la noticia completa:

