Caían las hojas sobre los libros de la cuesta de Moyano. Entraba en el Real Jardín Botánico donde viven los árboles más felices de Madrid como si el agua de su alberca les sentara de maravilla. Por sus caminos andan jardineros que son sabios porque conocen los nombres de las especies que cuidan. Quizás sólo ellos no necesiten Arbolapp, una aplicación gratuita...
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