LA lotería del azar precede al alumbramiento de todo ser humano. No elegimos nuestra cuna ni nuestra biología. Nacer con un físico agraciado, con una inteligencia inusual o en buena cuna –o incluso con las tres cosas– no constituye un mérito personal. Se trata de un regalo del destino. Cayetana Alfonsa Victoria Eugenia Fitz-James Stuart y de Silva había nacido...
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