Desde que la crisis provocada por el ébola la obligó a ponerse de perfil, la ministra de Sanidad no ha dejado de maniobrar y comunicar desde una posición de semipenumbra, a la que con el tiempo parece haberse aclimatado. Pasado el susto, Ana Mato tiene la posibilidad de regresar a la zona de luz y, en beneficio de la opinión pública, recuperar el tono informativo...
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