Es el peor modo posible de naufragio: rendirse ante un golpe de Estado sin combatir siquiera para defender a los golpeados
POLÍTICA y escena son lo mismo: inducción de representaciones anímicas, cuya eficacia se mide por su capacidad para imprimir en el espectador identificación sentimental con lo representado. Ni política ni teatro se atienen a más verdad que...
Suscribete para leer la noticia completa:

