La concesión del tercer grado –la semilibertad– al exministro del PP Jaume Matas ha escandalizado a muchos. No es estético, sostienen unos; privilegio de casta, dicen otros. Ayer, la Fiscalía recurrió la decisión de Instituciones Penitenciarias. Pero bajo la apariencia de una mera argumentación jurídica se esconden evidencias ideológicas y conexiones latentes...
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