Con un pie en la UE y el otro fuera de la eurozona, entre la asociación y la simple vecindad, el Reino Unido ha marcado históricamente las distancias con Bruselas para mantener intacta una soberanía que cada vez resulta más difícil de conservar en una Europa unida, a las duras y las maduras. La última exigencia de Londres en política migratoria ha colmado el...
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