Todos piden diálogo, pero el diálogo necesita margen para negociar
EL nacionalismo en nuestros días es, por este orden, anticuado –al ir contra la globalización en marcha–, xenófobo –basarse en la singularidad de un pueblo que esconde una pretendida superioridad– e irracional –al tratarse de un sentimiento más que de una reflexión–, que le lleva a negar la re...
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