Los fantasmas de la corrupción, el enfrentamiento, las mentiras y la demagogia seguirán ahí
CUANDO despertemos del ébola, que despertaremos, los dinosaurios seguirán ahí. Cuando vayan apagándose las alarmas, Teresa (¡ojalá!) haya vencido a la enfermedad, se aleje el peligro de nuevos contagios y el virus asesino retroceda hasta su lugar de procedencia, donde esperemos...
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