Son los usos, no los abusos, lo que hay que arrancar, ya que, en otro caso, las ramas podridas seguirán brotando
DE repente, los partidos se han puesto a dictar códigos de conducta para sus miembros. Un poco tarde, ¿verdad? Bueno, mejor tarde que nunca. El problema es que los códigos, las normas, las leyes, en España, no se cumplen. Ahí tienen ustedes las «tarjetas...
Suscribete para leer la noticia completa:

