LA enfermedad es la metáfora primera de lo humano: metáfora de un animal abocado a morir y que lo sabe. Ser inmortal, decía el displicente Borges, no es gran cosa; todos los animales lo son, porque ignoran su muerte; todos, menos nosotros. Y en eso puede que esté nuestra dignidad: la del guerrero que afronta combatir a un enemigo por el cual no puede sino ser...
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