Cuando la cultura de la muerte se impone como una conquista de la libertad, nuestra propia condición humana se debilita hasta perecer
AL fondo del aborto, como en general de lo que Juan Pablo II –¡ay, aquellos Papas «obsesionados» con el aborto!– llamó en «Evangelium Vitae» cultura de la muerte, subyace el problema de la libertad humana, antaño concebida como...
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