Un aspecto curioso en la aproximación de viejos rivales es que no se da en España. No hay forma de saltar por encima de las viejas fronteras entre los partidos
SI la política hace extraños compañeros de cama, no quiero decirles nada la guerra. La guerra ha forjado las más extrañas alianzas, piénsese en los pactos Hitler-Stalin, convertido poco después en el Stalin-Roosevelt-Churchill,...
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