Buscamos la espuma de la vida en esos pequeños placeres que nos sirven para olvidarnos de lo inevitable
«DE mirarte tanto y tanto, / del horizonte a la arena, / despacio, / del caracol al celaje, / brillo a brillo, pasmo a pasmo, / te he dado nombre; los ojos / te lo encontraron, mirándote». El verso de Salinas como un oleaje que llega hasta la arena del conocimiento....
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