Crece el pesimismo en el sector hortofrutícola español que calcula estos días las pérdidas que le ocasionará el veto ruso a la importación de productos agroalimentarios procedentes de la UE. En un mercado muy saturado, Rusia suponía una válvula de escape perfecta para evitar el desplome de los precios por el exceso de oferta. Bruselas debe permanecer vigilante...
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