Cabe preservar la cabeza y conseguir que los asesinos no corten ninguna más. Pero casi siempre a cambio de sacrificar la justicia
HASTA el progresista más afecto al zapaterismo reconocerá, al menos en la intimidad, que no hay diálogo posible con los fanáticos del ISIS que exhiben cabezas cortadas. Una demostración brutal, extrema, de que algunos grupos violentos...
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