Entre quienes notan los efectos negativos del empeño secesionista también están los sindicatos. UGT –parte del Pacto Nacional por el Derecho a Decidir–, admitió ayer bajas entre sus afiliados. «Hay gente que lleva este tema con pesadumbre», admite Josep Maria Álvarez, su secretario general en Cataluña, y habla de que la obligación del sindicato es que «no hiera...
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