El virus, el que casi siempre mata a los negros, resulta improbable, casi imposible que llegue a la puerta de nuestra casa
LA verdad, la única verdad, es que los telediarios abrieron con el ébola cuando los afectados, unos pocos que no llegan a la media docena, tenían pasaporte de la Unión Europea o Estados Unidos. La verdad, inquietante verdad, es que hasta entonces...
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