La libertad de expresión tiene un lado oscuro que confunde la respetabilidad de las opiniones con la del derecho a expresarlas
AL igual que Alfred Nobel creó sus premios a la excelencia por el complejo de culpa que le causó el devastador efecto de sus inventos explosivos, los dueños de Facebook o de Twitter tal vez deberían plantearse alguna iniciativa filantrópica...
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