Rezaré por ti, como tú en vida hiciste tantas veces por mí
PARA quienes no la trataron, María Antonia Iglesias era un fantoche televisivo: para las gentes adscritas al negociado de la izquierda, una suerte de gozosa némesis que vapuleaba a todos los tertulianeses adversos; para las gentes adscritas al negociado de la derecha, una ménade sectaria que lograba sacarlos...
Suscribete para leer la noticia completa:

