No hay nada que cause más indignación a una persona trabajadora que el saqueo del fruto de su esfuerzo: las rentas de su trabajo, su vivienda y todos sus derechos conquistados uno a uno. Y más cuando este saqueo se realiza por parte de vividores sin escrúpulos de ningún tipo que pretenden obtener ganancias, y vivir opíparamente, de los hombres y mujeres que...
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