Messi es brillante, genialoide, pero algo hay en él que lo aleja
GOLES que desbordan toda lógica. Regates de tebeo manga. Cuatro Balones de Oro seguidos. El número uno. Una inagotable orla de adjetivos adorna su escueta figura de 169 centímetros, ganados a pulso en el laboratorio, a golpe de inyecciones de 4.000 dólares que abonaba el Barcelona para intentar estirar...
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