Es hora de que los Estados se conformen con ocuparse del orden colectivo y no de nuestras decisiones personales. ¿De qué sirve que haya un funcionario debajo de cada cama?
¿A quién pertenece nuestro cuerpo? La respuesta varía según las épocas y las sociedades. Las controversias a las que dan pie el matrimonio homosexual, el aborto y el número de hijos autorizados...
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