Antes de expirar, Carlos V pidió que lo enterrasen en el altar de la iglesia, no debajo «por ser lugar exclusivo de los santos»
TANTO oír y leer de abdicaciones en estos días nos ha puesto melancólicos. E, inevitablemente, a nuestra memoria ha venido la estampa del anciano emperador Carlos V camino de Yuste, vencido por los años, los trabajos de la guerra y las...
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