En buena parte de las regiones de Donetsk y Lugansk –controladas por milicianos prorrusos– ni siquiera se podrán celebrar, pero las elecciones presidenciales de Ucrania constituyen hoy la única vía para legitimar la revolución que surgió en la plaza del Maidan. Tras empezar la casa por el tejado y poner en jaque la estabilidad de Europa, los ucranianos tienen...
Suscribete para leer la noticia completa:

