Hogaño, Inglaterra es ya, toda ella –¡albricias!–, una caricatura grotesca, empezando por su estirpe regia
PUES resulta que el príncipe Carlos de Inglaterra, como si un tertulianés cualquiera se le hubiese metido, a modo de cínife, por los orejones hasta pegarle un picotazo en el cerebro espongiforme, ha soltado en conversación informal uno de los topicazos tertulianeses...
Suscribete para leer la noticia completa:

